Teatro
de Hemoficción
Teatro de Hemoficción surge en el año
2000 con la puesta en escena de la obra Déjame
que te mate para ver si te extraño, de Juan Trigos.
Surge, por un lado de reconocer nuestra fragilidad humana
ante el poder del fenómeno teatral y por el otro
de la necesidad de dar continuidad a esta nueva visión
del teatro buscando adentrarnos cada vez más
en ese mundo mágico para seguirnos descubriendo.
Buscamos desempolvar, quitar velos,
deshacer formas y profundizar en el drama familiar.
Desentrañar allí en donde “todo
está bien”. Quebrantarlo todo por necesidad
de descubrir. La familia, la religión, la moral,
la patria, el gobierno, la nación, la escuela,
la academia, la institución, la educación,
el snobismo cultural… el control, el afecto, el
amor… la pareja, los padres, los hijos, los hermanos,
los amigos.
En palabras de Juan Trigos el teatro
de Hemoficción busca identidad mediante la imbricación
de drama y comedia: lo que mueve a risa es llanto ahíto
de júbilo para los protagonistas y viceversa,
cuando los actores ríen el público se
vuelca en lágrimas cargadas de deseos festivos.
La Hemoficción busca hacer arte que augure la
individuación, proceso que se alarga durante
infinidad de momentos sujetos como mariposas por el
alfiler que punza y provoca la depuración del
alma. Camino que conduce a un lugar interno y definido,
mi sitio, territorio perfecto donde crece la flor de
oro. El propio espacio del creador y del espectador,
tan extraño como el ser mismo.
La intención de trabajar la obra
de Juan Trigos obedece a su enorme riqueza, a su magistral
forma de acercarnos a nuestra esencia y a que en pocas
palabras, crea una poderosa nueva dramaturgia que nos
religa con el arte del teatro como mágico transformador
de conciencias y nos conduce a asumir esa responsabilidad.
Nuestras puestas en escena son tragicomedias
urbanas, mexicanas por excelencia, llenas de sentido
del humor, de pasión y de dolor. México
sin concesiones corruptas ni pretensiones. Convencidos
del valor de exponernos tal como somos y en contra de
aquellas posturas tan frecuentes que celebran el juego
de apariencias y que suelen cobijar nuestras miserias:
-“Como si al reconocernos quedáramos debilitados
ante los ojos del mundo.” Como si negar la realidad
bastara para resolverla -“Ojos que no ven, corazón
que no siente.”
Trigos dice: -La Hemoficción
apunta hacia la salida del manicomio cotidiano. Riendo
a carcajadas permito que caigan las hojas secas de los
moldes aprendidos. Llorando con verdadera amargura aceito
la maquinaria espiritual. Esta corriente desborda el
rango de lo convencional para adentrarse en situaciones
extremas. Rebusca en el pasado la conciencia que impone
en el presente impunidad y otros vicios. Ataca el borreguismo
criminal. Contradice los valores obligados por una inquisición
interna. El camino hacia la lucidez inalcanzable da
sentido al drama de Hemoficción, que busca la
conciencia pero siempre se topa con la inconciencia.
Recientemente incursionamos en la òpera
de Hemoficción, atraídos por su complejidad
y el reto de trabajar con sustancia dramática
y no como suele suceder en la ópera, usando los
libretos como mero pretexto para el lucimiento vocal
y musical. Esta visión de ópera tiene
un equilibrio formal entre lo teatral y lo musical,
ambos al mismo nivel de importancia. Se exige del director
musical y de escena, de los cantantes, de los actores,
de los músicos y especialmente de los escuchas
que modifiquen el concepto convencional de ver y oír
la ópera (poco teatro y mucha música),
para atreverse a entrar al mundo descarnado e irreverente
de la Hemoficción.
Nuestra compañía está
formada por profesionales del teatro con amplia trayectoria.
Cabe mencionar que para este proyecto hemos contado
con el apoyo de diversas instituciones entre las que
destacan: Universidad Nacional Autónoma de México,
Instituto Nacional de Bellas Artes, Secretaría
de Cultura de la Ciudad de México, Sociedad General
de Escritores Mexicanos, Music Biennale Zagreb/ Internacional
Festival of Contemporary Music, 00Phonos/Rusia, Festival
Internacional Cervantino.
Lorenzo Mijares
Director
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